Ya que tenía menta fresca en casa, aproveché para hacer keftedákia: básicamente, albóndigas especiadas. Otra receta griega con la que nos despedimos de momento de aquella punta del mundo (vamos a viajar, ¿no?).
Es curioso cómo recorren el mundo las raíces lingüísticas y al trasluz de ellas se puede imaginar las vastas migraciones de nuestros tatarabuelos: estas bolitas de carne reciben el nombre de keftes en la patria de Homero, kaftes en Turquía y tengo una receta Indo-Pakistaní de albóndigas en salsa de coco que se llama kofte (ojéala en “Consejos sobre viajes”…) y las palabras solas no atraviésan las cordilleras y los mares (bueno, ahora ya sí).
Sobre el tema de las hierbas aromáticas, yo te aconsejo que plantes las tuyas propias: ocupan poco sitio, son bonitas y perfuman, necesitan poco cuidado (sólo agua y sol) y te ahorran una pasta, ya que un sobre de semillas cuesta menos que 20 grms de hierba fresca y cunden muchísimo más. Procura una buena tierra y no utilices productos químicos que pueden afectar a tu salud.
KEFTEDÁKIA
Ingredientes
(para dos personas):
-200 grs, de carne de ternera picada fino (píde al carnicero que te la pase dos veces, por favor)
-200 grs. de carne de cerdo picada fino (por favor, por favor)
-2 huevos.
-1/2 cebolla mediana.
-3 ó 4 cucharadas de pan rallado.
-Guindilla al gusto (si te gusta picante).
-2 cucharadas de menta fresca picada.
-1/2 cucharadita de cominos molidos en un mortero.
-Aceite de oliva, sal y pimienta a tu gusto (si has puesto guindilla, controla con la pimienta; más vale añadir luego…).
Como
1. Muy sencillo: pon a fuego moderadamente alto una sartén profunda con abundante aceite, para que se puedan sumergir las albóndigas; luego coge un bol con capacidad suficiente y mete dentro las carnes, la menta y el comino, las sal (aproximadamente 1 cucharadita) y la pimienta (si no le vas a poner guindilla, 10 ó 12 granos de pimienta negra molidos en un mortero) .
2. Bate bien los dos huevos y añádelo.
3. Pica fino la media cebolla, porque trozos muy gruesos harían que la albóndiga se rompa al freirla, y júntala con el resto de ingredientes. Trabaja todo con un tenedor hasta que quede muy homogéneo.
4. Con una cuchara y las manos haz unas rudimentarias “croquetas”; pon dos cucharadas en cada una, así quedarán jugosas por dentro. Es importante que aunque no séan idénticas si tengan el mismo volumen, para que tarden el mismo tiempo en cocinarse.
5. Según las tengas listas, introdúcelas en la sartén en dos tandas (te saldrán entre 12 y 16 en total). Dorarlas por completo puede llevar 10 minutos; no dejes de visitarlas cada cierto tiempo, no olvides que es tu ojo el que tiene que dar el visto bueno.
6. Cuando esté lista la primera tanda, sácalas con una rasera no metálica y resérvalas en un plato sobre papel de cocina. Antes de añadir la siguiente tanda, produra limpiar el aceite de trozos desprendidos y espumas: si se siguen friendo darán mal sabor (procura hacer esto siempre que frías por tandas).
Acompáñalas con tzatzíki (mira en “Consejos sobre libros”); como sugerencia de presentación, a ver que te parece la foto.
Buen provecho y nos vemos en Oriente muy pronto!
28/04/2007 a 14:11
mi comentario es una pregunta mas bien….podría hacer las albóndigas un día antes y dejarlas en el frigorífico por ejemplo para al dia siguiente freirlas? o tiene que acerse todo de una vez?
es que en el instituto vamos a hacer cocina griega y bueno, tenía pensado hacer las albondigas y al dia siguiente en clase solo tener que freirlas. si me contestaran pronto serían de gran ayuda, gracias.