Una delicatessen casera. Las últimas Navidades pasamos la cena de Nochebuena con Moi y Lola, y les queríamos sorprender con una buena presentación y cosas ricas elaboradas en nuestra propia cocina. Una de ésas cenas que las empiezas a hacer un día antes…
Es muy tradicional en Santander (y en otros sitios del Cantábrico) elaborar puddings a base de nata, huevos, puerros y cabracho (que es un pez muy sabroso, lleno de espinas por todos sitios -por lo cual se aprovecha desmenuzado). Por otro lado habíamos estado unas semanas antes en Berlín, visitando a unos amiguetes, “el rubio” y Carmen (cuyo blog puedes clicar desde este blog); nos llevaron de excursión por una zona conocida como Spreewalt, regada por kilómetros de canales, algunos navegables, que allí formaba el río Spree. La especialidad de la zona son los pescados ahumados, que se untan con salsas balsámicamente picantes a base rábanos. Yo soy un apasionado de los sabores ahumados, así que versioneamos de esta manera el pudding tradicional cántabro.
PASTEL DE TRUCHA AHUMADA
Ingredientes
(para dos personas):
-100 grs de trucha ahumada (o salmón).
-1 puerro.
-1 zanahoria.
-1/4 de una cebolla mediana.
-10 ml. de nata.
-2 huevos.
-1/2 cucharadita de eneldo picado, séis granos de pimienta blanca, aceite de oliva y sal.
Como
1. Precalienta el horno a 160º.
2. Pon un cazo a fuego medio con dos cucharadas de aceite; mientras se calienta, lava bien el puerro de la tierra que pueda llevar entre las hojas (para esto haz un corte transversal desde la parte más blanca hasta arriba y ponlo bajo el grifo), pela la zanahoria y pica ambos y la cebolla en dados pequeños. Añádelo todo al aceite caliente y revuelve de vez en cuando durante 10 minutos.
3. Corta la trucha ahumada en tiras (pero guarda una “loncha” para decorar) e incorpóralo al cazo.
4. Cuando la trucha empiece a apagar su color, añade la nata, el eneldo y la pimienta y deja que cueza todo junto unos cinco minutos más (la grasa de la nata “fijará” los sabores y olores de la trucha por toda la mezcla).
5. Pasado este tiempo, se trirura con la batidora el contenido del cazo y se deja templar.
6. Con la masa templada, sólo queda que la pongas apunto de sal (pruébala ahora, no debes excederte porque la trucha ya es muy sabrosa), incorpores luego dos huevos muy batidos y lo amalgames bien.
7. Pon la mezcla en un molde resistente a horno e introdúcelo en una bandeja para horno con agua hasta la mitad de la altura del molde; esta forma de coción se conoce como “baño maría” y limita el calor, porque a partir de 100º el agua se evapora (no invierte la energía en aumentar su temperatura si no en cambiar de estado, más o menos…).
8.Mete la bandeja al horno, con cuidado de no derramar el agua, y déjalo una hora y cuarto,¡que trabaje el horno! Decóralo con tiras de trucha y eneldo espolvoreado por encima.
Sirve como entrante o guarnición de un pescado; pruébalo, es una delicatessen!