Una de las mejores carnes que puedes comprar es el solomillo de cerdo. Su textura permite presentarlo en dados o medallones, te demora poco tiempo el limpiarlo no tiene desperdicio en grasa ni hueso, por lo cual en proporción no es caro), y se puede preparar de mil formas,dulce, salado, picante, con chutneys, chocolate o salsa de coco…
Te recomiendo que lo cocines siempre a fuego bastante alto, tanto al horno como a la sartén; si lo haces a fuego bajo o medio llevará mucho tiempo y la carne quedara cada vez más seca y dura. Tampoco cortes trozos demasiado pequeños.
SOLOMILLO DE CERDO AL ESTILO GRIEGO.
Ya te he contado que estuvimos andando, nadando, comiendo, bebiendo y fotografiando por Grecia; muchas de las recetas de su gastronomía son sencillísimas elaboraciones fiadas en la calidad de la materia prima: la carne y el pescado se asan la brasa y se sazonan con sal, zumo de limón y orégano, aderezo tambien de ensaladas; con gajos de limón se sirven asimismo las keftes (albóndigas especiadas cuya receta encontrarás en “Consejos de cocina”). Por supuesto, tambien se elaboran platos más trabajados y con presentaciones sorprendentes (si me dices dónde hay hojas de parra en Santander haremos un dia dolmádes, y si no las haremos con algun sustituto -¿ hojas de acelga?-).
Ingredientes
(para dos personas)
- Un solomillo de cerdo entero.
- Un limón
-Aceite de oliva, orégano y sal.
Como
1. Pon una sartén con dos cucharadas de aceite de oliva a fuego medio-alto.
2. Mientras se calienta corta el solomillo en “rodajas” de 1’5 cms. aproximadamente; con el aceite bien caliente (acerca con cuidado la palma de la mano a la superficie del aceite para hacerte una idea ), introduce los medallones en la sartén. Tardarán como mínimo 4 minutos en estar dorados (ten paciencia, hasta que el ojo te diga “tiene buena pinta”).
3. Dóralos por el otro lado.
Si vas a hacer esperara la carne, porque forma parte del segundo plato y no te quieres levantar de la mesa o porque tienes que terminar una salsa u otra receta, cocínala un poco menos y resérvala en el horno a 100º; tampoco la dejes ahí mucho tiempo.
4. Espolvoréa la carne caliente con sal y orégano y acompáñala con gajos de limón; puedes poner un bol de tzatzíki (receta en “Consejos sobre libros”) u otro mezze como guarnición (mira la receta de la melitzanosaláta en “Consejos de viajes”).
Abrazos y que aproveche!