Hola, gastronauta!!!
Vuelvo con otro capítulo del especiero, esta vez dedicado a la olorosa albahaca… En casa hemos tenido albahaca fresca hasta hace bien poquito. Este año ha sido largo el buen tiempo en Santander, pero ahora ya no está en su mejor momento (la albahaca, claro) y he tenido que sacar la foto de la reserva de albahaca seca, que no es lo mismo.
Una planta curiosa que ejemplifica el concepto griego del “phármakon”; dejaré que lo expliquen las palabras de Escohotado (en su “Historia general de las drogas”):
“De la Antigüedad nos llega un concepto -ejemplarmente expuesto por el griego “phármakon”- que indica remedio y veneno. No una cosa u otra, sino las dos inseparablemente. Cura y amenaza se solicitan recíprocamente en este orden de cosas. Unos fármacos serán más tóxicos y otros menos, pero ninguno será sustancia inocua o mera ponzoña”.
ALBAHACA O BASILICO (Ocinum basilicum)
A pesar de que existen alrededor de 40 tipos diferentes de albahaca, todas ellas provienen originalmente de India; es allí donde la planta emparenta con la religión y el mito. Se la considera la planta favorita de Vishnu y es considerada sagrada. Griegos y romanos la conocieron y la propagaron, los egipcios la empleron incluso en sus bálsamos para momificar y su sabor dulce y aroma fragante (a clavo y anís) entona en las gastronamías italiana, china, vietnamita y tailandesa.
Si tienes una ventana soleda, te será fácil tener albahaca fresca en casa; te recomiendo que compres una maceta con la planta y la riegues frecuentemente (pero sin anegarla), de este modo y con pocos cuidados podrás tener albahaca fresca hasta septiembre e incluso octubre (la albahaca es una planta anual). Fresca es como su sabor y aroma son más pronunciados, especialmente en verano, cuando las temperaturas son más elevadas. Aromaterapia viva, y además ahuyenta a los mosquitos.
Su sabor dulce y algo picante combina bien con huevos, pescados y mariscos, berenjenas y calabacines, y hace un maridaje excelente con el tomate, tanto fresco como en salsas; siempre se debe emplear con moderación, sobre todo cuando se utiliza seca (podría amargar). Es insustituible en el “pesto” italiano y en las “hierbas provenzales”.
A pesar de que es una planta reverenciada en India y en África se la considera repelente de escorpiones, se la supone en muchas ocasiones venenosa: en muchos lugares de Europa estaba asociada a Satanás y en la Antigua Grecia simbolizaba la pobreza y el infortunio. Lo cierto es que la albahaca contiene un aceite esencial rico en estragol, una toxina de acción lenta que se ha probado que tiene efectos carcinógenos y genotóxicos en ratas y ratones; en humanos no se ha determinado el grado de toxicidad. Un consumo moderado no puede dañar pero, por precaución, se desaconseja su uso a mujeres en edad fértil y a embarazadas.
Como “phármakon” que es, también tiene un lado amable: se emplea en infusiones como remedio para los resfriados y para favorecer la digestión; evita los espasmos gástricos y se emplea en casos de hernia de hiato y gastritis, además abre el apetito y estimula la producción de leche en mujeres lactantes, refuerza el sistema nervioso y es antivomitivo. Si deseas emplear la planta como remedio medicinal, investiga bien: dosis elevadas pueden causar efectos narcóticos inesperados y desagradables. En usos externos, se utiliza para aliviar las llagas bucales y el mal aliento, el aceite esencial se emplea (por masaje) para casos de quistes ováricos y las flores secas para solucionar problemas nerviosos (perfumando en agua de baño). es, además, un excelente fortalecedor del cabello y lo preserva de la caída (en infusión de hojas secas).
Los agricultores saben también que plantando albahaca entre los pimientos, estos no padecen la “rabia” una enfermedad que los seca y acaba con ellos.
Te aconsejo que tengas siempre en casa unas cuantas macetas con plantas vivas: no sale excesivamente caro y siempre puedes disponer de ellas en su momento ideal. Menta o hierbabuena, romero, salvia, tomillo, eneldo y, por supuesto, albahaca, no pueden faltar en tu huerto. Abrazos y hasta la próxima receta!!!
14/11/2006 a 11:39
Desde Málaga
Aquí abajo, en el Sur, todavía resiste la albahaca fresca y con sus flores alargadas en tallo. La sigo cogiendo para condimentar salsas de tomate caseras. Solo creo que cometí un error. Arranqué tallos de flores para poder conservar la semilla y sembrar este año pero perdió frondosidad y se secaron algunos tallos. En fin, ya lo sé para la próxima cosecha.
Enhorabuena por la web.
Saludos
02/09/2009 a 2:46
Es la primera vez que siembro semillas de albahaca y me siento tan feliz de ver los resultados una planta preciosa ,que iba creciendo de apoco,de hojas verdes y con un aroma imprecionante,increible,llegue hasta esta pagina con la idea de aprender acerca de la cocecha,de como poder seguir cultivandola y hasta cuando podia mantenerla verde y sana.Bueno ahora gracias a esta pagina he podido satisfacer mis dudas y preguntas.Muchas gracias.
Saludos.
09/11/2009 a 16:31
Hola Marcos
El hecho que hayas quitado flores a la albahaca no implica que haya perdido fuerza. Por el contrario, quita las flores y algunas hojas para que la planta se renueva y vuelva dar más hojas posteriormente. La forma aconsejada es quitar las hojas superiores para que la planta no florezca salvo en uno o dos tallos que te permitan lograr semillas para el próximo año.
Saludos
Rodrigo
Mendoza, Argentina