Hola a todos, perdonad el retraso! El fin de semana anterior estuvimos visitando a unos grandes amigos en Madrid (Rebecca y Antonio); fué un viaje muy bien aprovechado, visitando exposiciones, conversando con amigos, comprando alguna especia rara, yendo al teatro y, sobre todo, celebrando con gente a la que queremos mucho que Natuca y yo vamos a ser papás. Otr@ pequeñ@ gastronauta para el mundo, la alegría de la familia, de los buenos amigos y nuestra mayor ilusión (lo teníamos bastante difícil).
ANIS ESTRELLADO (Illicium verum, Badiana)
Mañana haremos una comida de celebración con su futura abuela materna y su tío Moisés, así que prometo escribir una receta deliciosa por la tarde. De momento, aqui te dejo este nuevo post para el Especiero: completa el último sobre el anís verde y trata sobre su primo asiático, el anís estrellado.
Antes de meternos en harina, te dejo aqui unos versos de uno de los grandes poetas en lengua castellana, Serrat; aunque parece que vendría más a cuento “Esos locos bajitos”, por su melancolía y su acierto prefiero imaginar a nuestro pequeño vástago reproduciendo una infancia iniciática como la que canta en “Mi niñez” (van solo unas estrofas, tienes que escucharla entera):
“Tenía diez años y un gato
peludo, funámbulo y necio,
que me esperaba en los alambres del patio
a la vuelta del colegio.
(…)
Tenía un cielo azul y un jardín de adoquines
y una historia a quemar temblándome en la piel.
Era un bello jinete
sobre mi patinete,
burlando cada esquina
como una golondrina,
sin nada que olvidar
porque ayer aprendí a volar,
perdiendo el tiempo de cara al mar.
(…)
Y en julio, en Aragón, tenía un pueblecillo,
una acequia, un establo y unas ruinas al sol.
Al viento los ombligos,
volaban cuatro amigos,
picados de viruela
y huérfanos de escuela,
robando uva y maíz,
chupando caña y regaliz.
Creo que entonces yo era feliz.
Tenía una novia morena,
que abrió a la luna mis sentidos
jugando los juegos prohibidos
a la sombra de una higuera.
Crucé por la niñez imitando a mi hermano.
Descerrajando el viento y apedreando al sol…”
El anís estrellado (a la derecha en la foto) es la semilla de una planta herbácea anual, de la familia de las umbelíferas, natural de China pero ya “naturalizada” en nuestro país. Su sabor, más intenso que el del anís verde, realza muchas recetas de las cocinas china (se empléa sobre todo en la zona suroeste), indonesia y surasiática: es uno de los componentes del famoso “ polvo de 5 especias”, junto con la pimienta de Sechuán, el hinojo, el clavo y lla canela, y es insustituible en la sopa de tallarines vietnamita (llamada “phô”).
Como es una especia de menor valor que el anís verde, se ha empleado para substituir a este en mezclas de especias o en la elaboración de licores anisados. Como curiosidades familiares, tiene un pariente japonés muy parecido (Illicium anisatum); este árbol es tóxico y sus frutos se queman a modo de incienso.
Medicinalmente, el anís estrellado se empléa en infusiones para las flatulencias (es su uso más conocido), pero también para los dolores reumáticos; las semillas masticadas ayudan a hacer la diigestión.
Mañana no perdáis de vista este blog, se que os debo una receta y que muchos nos visitáis por ver la foto de algo rico.
Abrazos y gracias por vuestra paciencia, espero que tengáis todos y todas tantos motivos para estar felices como Natuca y yo!

25/03/2007 a 10:47
“Mi pequeño tesoro se halla escondido entre el valle y el monte que hay en mi ombligo, mi pequeño trocito de gloria es el alba que alumbra una nueva historia…” (PRESUNTOS IMPLICADOS).
Enhorabuena, de momento asegurado mi regalo para el/la baby: una silla de paseo.
Moisés
27/03/2007 a 2:30
Weeeeeeeeepaaaaaaaaaa más españolitos yeeeeeeeeeeeeeeeees! En vista de mi alegría boricua quiero unirme a la celebración como decimos acá, La Fiesta del Sorrullo… cada cual trae lo suyo, por lo que quiero compartir una receta típica de Puerto Rico que espero en Dios próximamente compartir con doña Lola. El mofongo es la contraparte del mangú dominicano. A diferencia del último, el mofongo no es plátano hervido sino que se realiza de la siguiente manera:
3 plátanos bien verdes (creo que le dicen machos)
Chicharrón de Cerdo
3 dientes de ajo
1cda. de Aceite Oliva
Aceite vegetal u oliva para freír
Procedimiento:
1. Pelar los plátanos y cortarlos en pedazos de una pulgada de largo y luego freírlos hasta el punto de quedar amarillitos brillantes casi dorado. Sacarlos de la olla y dejarlos en servilleta para que se seque el aceite.
2. En un procesador de alimentos mezcle los 3 dientes de ajo con la cucharada de aceite.
3. Usar un pilón para majar 3 ó 4 pedazos de plátanos o los que quepa, eh. Cuando este majando los plátanos añada chicharrones de cerdo, pero la misma cantidad de plátanos que ya ha majado. Una la mezcla de ajo con aceite a lo majado en el pilón. Yo lo hago echándole adobo criollo (cubitos de pollo en polvo), sal y orégano, pero eso es gusto de cada cual.
Cuando esté bien majado lo ya mezclado en el pilón, sacarlo y hacer una bola para ser comido calientito.
En Puerto Rico solemos hacerlo relleno de camarones u de otra cosa. Otros añaden caldo de pollo mientras majan los plátanos con todo para que la textura quede suavecita, pero para mí parece un mangú semifrito.
Sinceramente estoy super contenta, verdaderamente es una hermosa bendición, sea nene o nena. Yaguito tendrá con quien jugar
) Recuerda, donde pueden comer dos, comen 3
Besotes boricuas, bendiciones de lo alto (que sigan llegando), un abrazo a ambos eh Arturo! No se te olvide darle el manda’o de mi parte!!! Saludos desde Puerto Rico, el país del eteeeeeeeeeeeeeeeeeerno verano,
J.Fe!