Hola, guapos! Ha sido un maravilloso fin de semana largo en Cantabria, puesto que se celebraba a la Bien Aparecida, patrona de estas tierras.
El viernes salimos a cenar a un restaurante italiano de aqui que nos fascinó totalmente; en concreto, yo salí maravillado por la calidad de la pasta fresca. Hacía mucho tiempo que no la hacía y ya sabes como me emociona hacer todo tipo de masas en casa: creo que además de realizar al que las elabora es una bonita manera de decir, entre líneas, “te quiero”. Un momento tan completo tiene que ser bueno hasta para el karma, asi que si dispones de tiempo (en realidad se trata solo de una hora, como verás) te aconsejo que te animes a hacer tu propia pasta fresca, y que la rellenes de lo que más te guste: queso, fruta, pescado, carne, verduras, setas…
RAVIOLIS CASEROS
Esta receta sencillísima sirve para elaborar pastas rellenas (canelones, lasaña, raviolis, tortelini…) de cualquier cosa que se te ocurra; también se puede cortar en forma de tallarín, más o menos fino según el gusto. Además se puede colorear añadiendo a la masa verduras hervidas, una vez escurridas y trituradas (espinacas para hacer pasta verde, zanahoria para la naranja, remolacha para la rosa), aromatizarla con hongos, azafrán o cúrcuma (que le darán un color amarillo) o ennegrecerla con tinta de calamar, siempre que tengas en cuenta sustituir el volumen de estos ingredientes por los huevos de la pasta. En esta ocasión elaboramos unos raviolis rellenos de langostinos y salmón ahumado. Te será muy útil tener un cortapastas o un cuchillo afilado, un rodillo o una botella de vino, y alguien que te espolvorée harina mientras amasas. Que aproveche.Ingredientes
(para 2 personas)
-200 grs. de harina de trigo.
-2 huevos batidos.
-1 cucharadita rasa de sal.
-1 cucharada de aceite de oliva.
-100 grs. de salmón ahumado.
-8-10 langostinos.
Como
1. Escoge un bol que sea grande (con capacidad para 3-4 litros, para trabajar comodamente) y un colador de malla fina que se ajuste al bol; tamiza la harina sobre el bol para que quede suelta y no haga grumos. Con las puntas de los dedos, crea un “cráter” en la harina.Añade dentro del “cráter” los huevos batidos, la sal y el aceite de oliva (o la verdura triturada, tinta de calamar, azafrán, cúrcuma u hongos desecados en polvo, si quisieras variar la receta). Ahora no queda más remedio que mancharse; quien más y quien menos, recordará que esto nos parecía divertido en la soleada infancia. Se trata de hacer una pasta homogénea, añadiendo pequeñas cantidades de harina hasta que se separe del bol y la superficie de la masa séa sedosa al tacto. No debe quedar demasiado dura, tan solo que no se quede pegada al bol.
Esta masa se debe refrigerar en la nevera tapada, al menos media hora.
2. Mientras se refrigera la masa, pela los langostinos, reservando las cabezas y los caparazones (puedes hacer con ellas una crema de marisco como la que se detalla en la receta de “crema de marisco con wan-tuns de langostinos”: teclea “wantuns” en el buscador, es la tercera entrada). Separa el salmón en láminas y corta las láminas en tiras largas de 1 a 1,5 cms de ancho.Envuelve los langostinos con las tiras de salmón y resérvalos en un plato o sobre papel parafinado. 3. Espolvoréa con harina una superficie de trabajo lisa y limpia, tus manos y el rodillo (o botella de vino) también. Saca la masa de la nevera y divídela en 3 ó 4 porciones.
Enharina la primera porción con las manos mientras formas una bola; aplástala sobre la superficie de trabajo haciendo presión con las palmas y sigue extendiéndola con el rodillo hasta lograr una masa más o menos redonda y muy fina (unos 2 mm. de espesor). Corta la pasta en rectángulos de 8 x 10 cms aproximadamente y pon en cada rectángulo uno de los langostinos envueltos, de manera que se sitúen más o menos en el centro; cierra la pasta sobre el relleno y oprime bien los bordes entre los dedos para los raviolis queden bien sellados y con poco aire en su interior.
Pule los bordes de cada ravioli con el cortapastas o el cuchillo afilado para que no sobre demasiada pasta. Haz lo mismo con toda la masa.
4. Pon en una cacerola grande abundante agua (al menos 1,5 l.), 1 cucharada de sal, otra de aceite de oliva, unos granos de pimienta y una hoja de laurel, y lleva a ebullición rápidamente. Cuando el agua hierva, añade de uno en uno los ravioli (si antes los pasas por harina y los sacudes será más difícil que se lleguen a pegar unos con otros). Cuando estén todos en el agua, reduce el fuego a medio. La pasta fresca se cuece mucho antes que la pasta seca; dependiendo de lo gruesa que te haya quedado, estará lista en 5-7 minutos (pruébala).Pasa los ravioli a un escurridor y manténlos calientes hasta que los sirvas. También puedes dejarlos a media coción y terminarlos dentro de una salsa a fuego lento…Que aproveche, y gracias por vuestra visita!!! Un abrazo!!!
18/09/2006 a 20:11
Un gran plato con sabor a mar, gracias a Arturo y su paciencia a la hora de preparar la pasta fresca.
06/04/2008 a 18:19
Muy sabroso, estará bien para la cené? no se, pero seguramente la proxima semana los prepararé. Saludos
13/11/2009 a 11:42
Muchas gracias por la explicación, yo acabo de preparar ahora mismo una versión de lo que has explicado. He utilizado harina integral de trigo y como relleno queso blanco para untar con trocitos de piña natural y otros con trocitos de pera natural. Mis comensales son un poco especialitos….ejejejejejej….que aproveche!!!!!!
17/11/2009 a 20:59
Hola!
soy una novata en esto de hacer pasta/raviolis y estaba buscando un experto para resolver unas dudas, así que allá va:
¿qué tipo de harina es mejor: la más dura o la más blanda? ¿cuánto más tamizada mejor?
¿hay algún truco para que no quede pesada?
muchas gracias!
p.d. en cuanto le coja el truquillo, pienso hacer unos raviolis de salmón y langostinos, que espero que me salgan genial! tus recetas son una pasada!!!