Mi niñez transcurrió en Venezuela y no tuvo mucho que envidiarle a la niñez de Durrell. En aquellas latitudes los niños se crían más libres, dentro del barrio acogedor en el que se suelen organizar fiestas comunes a las que cada cual lleva su receta.
La cocina de sudamérica es una cocina criolla, fusión de la cocina autóctona de los pobladores originales, del colonizador europeo (español, portugués, holandés, italiano…) y de las poblaciones de esclavos africanos; muchos ingredientes de estas tradiciones conviven en el mismo plato y a veces ese plato se convierte en emblema gastronómico de un país.
Dos de las guarniciones del pabellón criollo (el plato nacional de Venezuela) las recuerdo especialmente; mis hermanos y yo solíamos abalanzarnos sobre los trozos fritos de yuca y plátano como si fueran golosinas… como seguimos haciendo aún, cuando la nostálgica señora Amor lo recrea, entero, para nosotros.
Tanto la yuca como el plátano frito se pueden colocar en el lugar de la guarnición, haciendo divertidas presentaciones, o tomarse, por si mismos, mojados en una salsa (como el guacamole mejicano o la guasacaca venezolana).
Ambos se empiezan a ver mucho por los comercios y mercados de España; se consiguen en grandes superficies, pequeñas tiendas o puestos de mercado dedicados a la cocina sudamericana.
YUCA Y PLATANO FRITOS
Ingredientes
(para dos personas):
-1 yuca mediana.
-1 plátano macho
-Aceite de girasol o maiz.
-Sal.
Como
1. Pon una cacerola grande al fuego (alto), con litro y medio de agua y una cucharada rasa de sal. Mientras se calienta, pela con una navaja la piel de la yuca; con cuidado, porque la piel es correosa a causa de una cera con la que la recubren para viajar en los barcos.
2. Corta la carne en porciones grandes y regulares, para que necesiten el mismo cocinado: por ejemplo, parte la yuca en dos y cada mitad en 4 gajos.
3. Cuando el agua rompa a hervir, mete los trozos de yuca con cuidado de no quemarte, y baja el fuego (a medio). Tardarán unos diez minutos en quedar tiernos y cocidos (prueba que estén tiernos pinchándolos con un tenedor). Escúrrelos y reserva a temperatura ambiente.
4. En el mismo fuego donde cociste la yuca, pon ahora una sartén profunda con abundante aceite de girasol o maiz con el fuego medio-alto. Con el aceite muy caliente comienza a freir la mitad de la yuca; hasta que esté bien dorada por toda la superficie pueden transcurrir diez minutos; no dejes de vigilar la sartén cada poco tiempo. Reserva esta tanda en un plato con papel de cocina absorvente y añade la segunda tanda a la sartén.
5. Mientras la segunda tanda de yuca toma color, pela el plátano y córtalo en medallones de 1/2 cm, con un corte sesgado.
6. Cuando la segunda remesa de la yuca esté frita, resérvala junto con la primera y fríe en el mismo aceite las rodajitas de plátano, hasta que cojan un tono miel-oscuro (te llevará 7 u 8 minutos, no dejes de vijilarlo cada poco). Apártalo sobre papel de cocina y listo para servir.
La yuca, me dicen , está deliciosa con queso (frita o al horno).
Ambos dos acompañan muy bien las carnes a la parrilla o a la plancha. Abrazos!!!