La manzana de la discordia. Tal vez la más famosa de las manzanas fué una de oro, traída de un árbol de las Hespérides, que dió Paris a Afrodita “la que ama las sonrisas”. A cambio de esta manzana, que la hacía ganadora de un concurso de belleza entre las diosas, ella concedió a Paris el corazón de Helena, que era mujer casada. Y vino la discordia entre panaqueos y troyanos, que durante diez años se mataron en las playas frente a la alta Ilios por la hermosa Helena.Ciertos estudiosos de nuestro pasado cultural (como Robert Graves, autor de “Yo, Claudio” y del exhaustivo ensayo “Los mitos griegos”) afirman que esta historia del certamen de belleza entre las diosas fué “compuesta” en épocas algo anteriores a la de Homero, basándose en una imagen callada muy anterior, que se remonta a la edad del Bronce. Según esta teoría, se trata de la cabeza visible del poder religioso y político (una mujer), flanqueada por dos sumas sacerdotisas y compartiendo el signo de su hegemonía (¿una granada?) con el hombre que sería rey por un tiempo determinado.Parece ser que en aquella época predominantemente agraria los misterios de la femineidad y la reproducción causaban ciertamente un asombro poderoso, y que allí donde se hallaba “civilización”, ésta era matriarcal.Espero que esta introducción te acerque a interesarte por los orígenes de tu cultura; y si no, espero que te guste este postre y su fotografía; Natuca y yo nos vamos de puente, asi que no nos “veremos” hasta el martes… Abrazos y hasta la vuelta!
MANZANAS ASADAS
Estas deliciosas manzanas se pueden presentar como postre o acompañando a segundos platos como guarnición (combinan bien con el cerdo, el pato, algunas carnes de caza o incluse pescados blancos). Es una receta sencillísima en la que practicamente todo lo hace el horno, y las manzanas asadas se mantienen bien en la nevera, así que se pueden preparan con antelación y tenerlas guardadas en frío.
Ingredientes
(para cuatro personas):
-4 manzanas de tamaño similar (de tipo ácido como la granny smith, la reineta o la golden verde).
-8 dátiles deshuesados (ó 4 higos secos).
-4 cucharaditas de mantequilla.
-4 cerillas de canela en rama.
-1/2 vasito de vino blanco seco.
-4 cucharaditas de azúcar o miel (opcional).
Como
1. Enciende el horno a 160-170º. Engrasa con unas gotitas de aceite de oliva o frotándola con mantequilla una fuente de horno.
2. Lava las manzanas debajo del grifo; después corta una rodaja en la base de cada una para que las frutas se mantengan firmemente de pie. Coge un cuchillo afilado y de hoja estrecha (si tienes un descorazonador de manzanas úsalo) y, con cuidado, haz un tunel de sección cuadrada que vaya desde el tallo hasta la base de cada una de ellas. Al tirar del tallo deberían salir el corazón y las pepitas.
3. Introduce dos dátiles (o un higo) en cada pieza, presionando con los dedos para que quede bien insertado. Sobre el datil (o el higo), introduce una cucharada de mantequilla sólida y presiona nuevamente para que no sobrepase la zona cóncava alrededor del tallo. Pincha cada una de las cerillas de canela en las frutas, en el lugar del tallo.
4. Si vas a usar las manzanas como guarnición a un plato salado o como postre acompañado con salsas dulces, ya puedes pasar al paso; si las vas a degustar como postre sin más, añade una cucharadita de azúzar o miel sobre cada manzana.5. Introduce las manzanas en la fuente y la fuente al horno precalentado; deben cocer, aproximadamente, 45 minutos. Vigílalas a media coción y, si reduce mucho los jugos de la bandeja, añade con cuidado el vino blanco.
Están mejor después de refrigerarlas un poco y, además mantienen mejor su forma.
Buen provecho, este y cada día! Hasta la vuelta, adiós, compañeros, adiós!