Hola de nuevo, gastronauta!
Perdona el tiempo que te he hecho esperar; me costó más de lo que pensaba poner las cosas en orden después de las cortas vacaciones en Valencia… además, los horarios se me han complicado de nuevo -trabajo por las tardes- y debo adaptarme a otro ritmo: tengo que sacar tiempo de las mañanas para aplicar al óleo las técnicas que el gran Julién me enseñó sobre barnices y acabados, comprar, hacer la comida y editar el blog.
La receta que te paso a continuación es muy sencilla; la fuí haciendo sobre la marcha, aunque creo que mis amigos los hermanos Manteca guardan un libro de cocina con un plato similar. Espero que esta mañana me dé tiempo de pintar un poco y hacer algo sabroso para mañana.
TOMATES RELLENOS
Los vegetales rellenos forman parte de muchas tradiciones gastronómicas, incluida la nuestra, claro. La misma receta se pude emplear para rellenar calabacín, berenjena ó pimientos (en Grecia se les llama gemistá). Se puede adaptar el relleno a lo que haya por casa, siempre que tengas en cuenta el tiempo de coción de los ingredientes que añadas: debe pasar en el horno media hora, si necesitan más tiempo, cocínalos un poco antes.
Ingredientes
(para dos personas):
-4 tomates medianos, de tamaño parecido (mismo tiempo de coción!)
-50 grms de arroz redondo.
-1/2 cebolla mediana (o 6 cebollitas francesas).
-1 ó 2 dientes de ajo (al gusto).
-100 ml. de agua ó caldo vegetal.
-10 uvas pasas.
-Una cucharadita de perejil picado.
-50 ml de vino blanco seco.
-20 ml de nata (aproximadamente…)
-Una cucharadita y media de sal.
-Una pizca de pimienta.
-aceite de oliva.
-8 ó 9 trompetas amarillas desecadas (optativo).
-una cucharada de piñones (optativo).
-una cucharada de tomillo o albahaca fresca (optativo).
Cómo
1. Hazte con una fuente para horno donde quepan los tomates muy justos (o ajústalos con vajilla de cerámica resistente al horno).Con un cuchillo afilado (y cuidado) abre los tomates por la parte del tallo, como si fueran pequeñas cacerolas y fueras a quitarles las tapas. Vacía con una cucharilla el interior de los tomates, dejándoles con una pared de 4-5 mm. Pon en un bol toda la carne que vayas sacando y guarda también las tapas.
2. Enciende el horno a 150º, humedece el fondo de la fuente de horno con aceite de oliva; mete los tomates sin las tapas y riégalos con una chorradita de aceite. Mételo al horno, tienes tiempo de pasar al punto 3.
3. Pon una cazuela a fuego medio alto, con un par de cucharadas de aceite de oliva. Pica el ajo en láminas muy finas y añádelo al aceite; mientras se va dorando, pica la cebolla en cuadraditos pequeños y añádelo cuando el ajo esté dorado. Remueve con una espátula de cuando en cuando.
4. Pasa la pulpa de tomate por la batidora; queda esponjosa y fina. Cuando la cebolla esté blandita, añade la pulpa de tomate, la sal, la pimienta y las aromáticas que emplées. Reduce el fuego a medio-bajo y deja la cazuela cubierta con una tapadera con respiraderos (agujeros que dejan escapar el vapor): de esta manera en tomate perderá agua sin ponerte la cocina hecha una pena. Calcula una media hora al menos para que reduzca a la mitad
5. Añade el arroz a la salsa de tomate y remueve todo junto tres minutos mientras subes el fuego a medio. Añade el vino y deja hervir otros tres minutos para que se evapore el alcohol. Añade la mitad del caldo o el agua (caliente, para que no detenga el hervor), las pasas, las setas y los piñones (si los usas). Deja cocer todo tapado como antes, diez minutos. Añade caldo caliente según se vaya necesitando, pero nunca debe estar demasiado caldoso.
6. Trancurrido ese tiempo, saca los tomates del horno y rellénalos con el arroz caldoso, solo tres cuartas partes de su capacidad (el arroz crecerá un poco más), y añade un dedal de nata en cada uno. Vuelve la bandeja al horno y déjalo 1/2 hora a 180º.
Que aproveche, gastronauta!!! Qué ganas tenía de verte!!!