Hola de nuevo!!! Volvemos con una nueva entrega del Especiero, como estaba prometido: alcaravea. Como ves en la fotografía, las semillas se parecen a las del comino, el anís y el hinojo. Tal vez por eso, ha recibido los nombres de comino armenio, comino romano, comino de prado o hinojo de prado en castellano, anís de los Vosgos en el este de Francia, comino salvaje en Reino Unido y comino tedesco en Alemania.
Su nombre científico, Carum Carvi, nos indica que es originaria de Caria, en Asia Menor. Es una herbácea bienal, que no llega al metro de altura y cuyas hojas se asemejan a las de la zanahoria (comidas en crudo tienen un sabor parecido al perejil y el eneldo); las semillas tienen un gusto perfumado y algo balsámico, con un aroma potente. Podríamos decir que es un comino anisado…

La alcaravea se utiliza sobre todo en las gastronomías de Países Árabes, India, Alemania, Dinamarca y Rusia; se emplea en las siguientes preparaciones: embutidos, estofados, platos de legumbre y coles (como el chucrut), quesos aromatizados, panes y repostería (donde se usa el aceite esencial de la semilla, de la que también se extrae un licor muy popular en Alemania llamado “Kummel”); la mejor manera de extraer todo el potencial de las semillas es tostarlas ligeramente en aceite antes de emplearlas. La raíz, hervida, se degusta como una hortaliza y parece que sabe a zanahoria. Los tallos florales se hierven de igual manera y se consumen como espárragos en el Norte de Africa. Como consejo particular, te diré que da a las salsas de tomate un sabor muy especial.
Junto con el cilantro, el comino y el hinojo forma las llamadas “especias calientes” de la gastronomía árabe y queda constancia de su empleo gastronómico desde tiempo de los romanos.
Medicinalmente, se emplea en casos de relacionados con el sistema digestivo (espasmos gastrointestinaless, falta de apetito, gastroenteritis, dispepsias hiposecrectoras, flatos…); funciona como un tónico y tiene propiedades aperitivas, además de diuréticas.
Se emplea también para algunas patologías del sistema respiratorio (bronquitis, enfisema, asma), en uso tópico para la dermatomicosis (hongos en la piel), limpieza de heridas y ulceraciones dérmicas, quemaduras y otitis (por su acción antiséptica y fungicida); parece ser que la infusión de semillas ayuda a regular las menstruaciones dolorosas.
Si quieres utilizar la alcaravea como medicamento natural, debes primero (como siempre te recuerdo) informarte a conciencia sobre el tema; la información que se muestra en este blog tiene la sola intención de llamar a tu curiosidad y mostrarte la pista. Eres tú quien debe averiguar todo lo que aqui falta: dosis, modo de aplicación… como te decía en el anterior artículo, dedicado a la ajedrea, una misma cosa puede beneficiar en algunos casos y en unas cantidades y perjudicar en otras (parafraseando a Paracelso, el abuelo de la medicina, no existen venenos, sino dosis).
Gracias por tu visita. Te espero en unos días para invitarte a probar otra sabrosa receta.
Abrazos!!!