Hola a todos y todas, cuanto tiempo!
Hoy os contaré algunas cosas sobre el eneldo, usos, curiosidades… pero primero pondré al corriente a los amigos que se informan de nosotros a través del blog: estoy leyendo “El Palacio de la luna” de P. Auster, y me está gustando bastante, de hecho te lo recomiendo: un magnífico cuentacuentos, este señor. La pintura me da grandes satisfaciones (vendí mi primer retrato! y quedaron contentos!), los niños crecen felices, listos y cariñosos, quizá para compensar lo infructuosa que esta siendo, de momento, la búsqueda de empleo. Si tienes alguna idea de dónde conseguir trabajo en Santander, no dudes en contactar conmigo através del blog o en la dirección electrónica arculoes@yahoo.es. Si conoces a alguien que quiera regalar un retrato artístico para estas fiestas, un detalle original y único, avísame.
A lo que estábamos… especiar la vida: especiar la vida es disfrutar encontrando una semilla de alcaravéa, un grano de pimienta o el sabor de el eneldo que nos ocupa en un plato; también es disfrutar con un libro, con tu compañer@ y tus cachorros, con los amigos, contemplando lo errático, fugaz y hermoso que te ofrece la naturaleza. Estas pequeñas cosas son las que dan color a la vida; encontrarme el sabor avasallador de un grano de pimienta verde en la boca, sin avisar, me contenta más que encontrarme un billete en la calle.
Lo demás pasa. Como decía una canción de U2, “la tormenta pasará, no durará demasiado, pero este amor permanecerá siempre”.
Eneldo (Anethum graveolens)
Primo del perejil (familia Apiaceae), el eneldo es una planta anual en forma de helecho, con un sabor dulce y anisado, algo amargo, original de Europa y Asia occidental pero arraigada hoy en día en todo el mundo. La hojas combinan perfectamente con el pescado y los mariscos, pero se puede añadir en ensaladas, vinagretas (junto con laurel, enebro y pimienta), encurtidos de pepinillo o remolacha y salsas frías como la mahonesa o el saltziki griego; siempre se debe tener en cuenta que es más aromática si se empléa fresca que seca y que su delicado sabor se destruye con el calor, por lo que es aconsejable añadir al final de la cocción y trocear la planta a mano que con cuchillo ( como ocurre con otras plantas, p. e. la albahaca). Esta hierba aromática se lleva bien con el perejil, el cebollino, el tomillo y el orégano.
También las semillas se empléan en cocina: son unas diminutas bolitas pálidas que se encuentran en los botes de los pepinillos encurtidos, aunque también se utilizan el panadería o en platos de arroz, por ejemplo.
Los mayores productores son Rusia, Ucrania, Polonia, Italia y Turquia, junto con los Países Escandinavos, que preparan su famoso gravlax marinando salmón en eneldo fresco. En Alemania también se empléa con profusión, como pudimos ver hace unos años, combinando con pescados ahumados o frescos, o con verduras encurtidas.
Sus propiedades medicinales fueron concidas por los egipcios, los griegos y los romanos: el simple hecho de añadirlas a la comida (con cuidado de no pasarse, porque tiene un sabor duradero) facilita la digestión, previene las flatulencias y estimula el hígado. Tiene propiedades antisépticas, diuréticas, antihemorroidales e incluso sedativas (si te decides a consumir esta planta con fines terapeúticos, infórmate a fondo sobre todos los aspectos: preparación, dosificación, modo de empleo…). La infusión de eneldo estimula la producción de leche en las glándulas mamarias de las embarazadas, atenúa espasmos uterinos y dolores menstruales. En la Edad Media se la consideraba una hierba de poder y se suponía que protegía contra la brujería.
Espero haberte descubierto algo nuevo, que te séa útil. Un abrazo y hasta pronto!