Buenos días, paladares aventureros!!! Hoy al despertarme no podía ni con el alma; creo que tengo síntomas de gripe, así que he pedido cita con mi doctor. A las 12.45 saldré de dudas.
Mientras tanto, aprovecho para publicar los “experimentos” con levadura que os anuncié que preparaba durante el último post: una riquísima tarta de fresones (con una masa de brioche y crema pastelera; aunque la masa lleva su tiempo, en la foto se puede ver el resultado: una masa con buen color, esponjosa pero firme). Y el pan judío trenzado con semillas de amapola (que se llama “challah” y no “callah” como puse en la última entrada).
Espero que lo disfrutéis! Un abrazo fuerte (y sin virus)!!!
TARTA DE FRESONES
Ingredientes (para 8 raciones):
Para la masa de brioche
-160 grs. de harina de trigo para repostería.
-2 huevos batidos.
-60 grs. de mantequilla.
-60 grs. de azúcar (con azúcar extrafino se consiguen los mejores resultados).
-1 cucharada de leche.
-8 grs. de levadura fresca.
-1/2 cucharadita de sal.
Para la crema pastelera
-1/2 l. de leche.
-5 yemas de huevo.
-125 grs. de azúcar (preferiblemente extrafino).
-1 vaina de vainilla.
-10-12 grs. de harina de trigo (aproximadamente 1 cucharada).
-10-12 grs. de harina de maíz (aproximadamente 1 cucharada).
Además…
-400 grs. de fresones (o fresas).
-50 grs. de mermelada de fresas (u otras frutas rojas).
-azúcar extrafino para espolvorear.
Como
1. Como la masa deberá reposar bastante tiempo, comenzaremos por ella: mezcla en un bol pequeño la cucharada de leche, la levadura y una cucharada de harina, y deja reposar tapado hasta que se formen burbujas en la superficie.
En otro bol mas grande, tamiza la harina, el azúcar y la sal y haz un hueco en el centro ( a modo de “volcan”). Vierte en el centro los huevos y el “experimento” del bol pequeño. Amasa dentro del bol hasta que quede una masa pegajosa y homogénea (una espátula te será útil para no “embarrarte” los dedos).
Trabaja esta masa en una superficie lisa, limpia y en harinada, salpicando con pequeñas cantidades de harina para que cada vez vaya quedando menos pegajosa y más lisa al tacto (entre 1/4 y 1/2 hora). Pasa la bola de masa a un bol limpio y ligeramente aceitado (utiliza un aceite vegetal con poco sabor, como el de girasol o maíz). Voltéa la masa para que se aceite en toda su superficie y resérvala tapada a temperatura ambiente hasta que doble su tamaño por efecto de la levadura (entre 2 horas y 2 horas y media, dependiendo de la temperatura de tu cocina).
2. Mientras leva la masa, vamos a preparar la crema pastelera, que tendremos ya reservada. Pasa a un cazo el medio litro de leche y la vaina de vainilla (córtala a lo largo para que se desprendan las diminutas pequeñísimas semillas negras, muy aromáticas). Lleva a ebullición lentamente.
Mezcla en un bol las yemas, las harinas tamizadas y el azúcar, batiendo con varillas hasta que no queden grumos. Retira la vainilla del cazo y riega la mezcla del bol con la mitad de la leche avainillada, sin dejar de remover para que no se cuajen los huevos.
Vierte el contenido del bol en el cazo y vuelve a llevar a ebullición a fuego bajo, sin dejar de remover. Debe cocer al menos un par de minutos para que la harina se cocine.
Tapa la superficie de la crema con papel parafinado para que no se cree costra sobre ella.
3. Cuando la masa haya duplicado su volumen, destápala, pínchala con un tenedor varias veces, cúbrela de nuevo y deja que repose otros 5 minutos.
Pásala nuevamente a una superficie de trabajo enharinada, pon sobre ella la mantequilla reblandecida (si está del todo líquida te será más difícil incorporarla). Amasa el conjunto para volver a tener una masa uniforme y suave. Cúbrela y deja nuevamente reposar mientras preparas en molde.
4. Engrasa con mantequilla un molde para tartas de unos 20-22 cms. (lo más práctico es “pintar” directamente el molde con una pastilla de mantequilla a la temperatura de la nevera). Guarda la bandeja unos minutos en la nevera para que la mantequilla se endurezca y no se baje de las paredes del molde.
5. Extiende la masa con un rodillo (y sobre una superfie ligeramente enharinada) hasta obtener un círculo de unos 3 mm. de espesor. Enróllalo en el rodillo y desenróllalo sobre la bandeja para tartas. Presiona la masa sobre el molde para que ajuste perfectamente, y corta con un cuchillo afilado la masa que sobre. Vuelve a guardar en molde en la nevera mientras precalientas el horno a 170º (alrededor de 15-20 minutos).
6. Saca el molde, convenientemente refrigerado, de la nevera, y rellénalo con la crema pastelera (conviene no llenar hasta más de 3/4 partes de la capacidad, para que no haya peligro de que desborde). Introduce al horno y deja cocinar unos 20 minutos, mientras lavas y cortas la fruta en rodajas.
7. Retira la tarta del horno y cúblela con las rodajas de fresón, colocándolas en un dibujo de círculos concéntricos (o como te dicte tu imaginación); devuelve la tarta al horno y déjala otros 20 minutos.
Comprueba que la masa está dura y tostada antes de sacar la tarta y ponerla a enfriar a temperatura ambiente sobre una rejilla (de esta manera el aire circula por debajo de la tarta y se enfría antes, sin sobrecocerse).
8. Calienta en un cazo la mermelada con una o dos cucharadas de agua, mezclando con una cuchara de madera hasta que empiece a hervir. Cuélala entonces y pinta con ella la superficie de la tarta para que quede glaseada.
Espolvoréa con azúcar extrafino cuando la tarta está totalmente enfriada.
Buen apetito!