Cocinar en verano es una ciencia: hay que planificarlo todo para disponer del mayor número posible de horas libres. Es hora de echar mano de todos los electrodomésticos que facilitan la labor en la cocina, que trabajen la batidora y el horno, y tú disfruta del buen tiempo y de tu gente.
Lo suyo, con este tiempo, es preparar ensaladas, sopas y cremas frías, como entrante o primer plato, untables (como la tapenade que te ofrecí hace unas semanas) y pescados y carnes a la parrilla (o a la plancha, o a la sartén). Vichyssoise, gazpachos con fruta, sopa de melón, sorbetes… Sabores como el limón y la lima, la hierbabuena, el eneldo, cubitos de hielo preparados con tomate o sandía, o yogur.
El siguiente untable es una receta exquisita que preparan en Grecia; soy un enamorado de ella. Originalmente se prepara con huevas de bacalao ahumadas, pero el otro día pude conseguir huevas de bacalao en conserva refrigerada; no es tan dificil: pregunta en tiendas de alimentación especializadas o grandes superficies. Suelen presentarse en latitas de 200 grs y, la verdad, no queda demasiado mal el resultado, aunando dos recetas distintas que tenía por casa. Déjate sorprender por su sabor saladito a mar, a limón, bien frío, y a gozar!
TARAMOSÁLATA (Crema de huevas de bacalao)
Ingredientes
(para 6 personas)
-1 lata de huevas de bacalao (200grs.)
-2 patatas grandes.
-2 limones.
-2 ó 3 cucharadas de aceite de oliva.
-1 ó 2 dientes de ajo (opcional).
-2 cucharadas de salsa de tomate.
Como
1. Pon a fuego alto una cazuela con 1,5 ls de agua y un chorrito de aceite de oliva. No añadas sal, porque las huevas son bastante saladas.
Mientras empieza a hervir, pela las patatas y trocéalas en trozos gruesos, de unos 3 cms. Con el agua borboteando, añade las patatas y reduce en fuego. Aproximadamente, quedarán tiernas en 15 mins. Déjalas enfriar en el mismo cazo, aparte del fuego.
2. Cuando tengas las patatas a temperatura ambiente, mézclalas con las huevas de bacalao en el vaso de una batidora, añadiendo el aceite de oliva y el zumo de los dos limones (filtrado), hasta que la pasta quede como una mahonesa espesa. Para darle su tradicional color rosado, añade dos cucharadas de salsa de tomate y vuelve a triturar hasta que quede homogéneo.
Un toque de eneldo fresco o menta le viene pintiparado.
Prueba y cuéntame. Espero tener tiempo mañana para pasarte la receta de una sopa fría de lehuga que voy a preparar ahorita mismo! Abrazos, disfruta el veranito y paracaló por tu visista!