Ya toca otra entrega del especiero!
Ya te conté que anduvimos en Navidades por el Mercat Central de Valencia, donde cada vez que voy los comerciantes se frotan las manos: sus miradas brillantes e ilusionadas solo se pueden comparar con las que un servidor les dedica a sus mercancías. Entre otras especias y productos, me llevé una bolsa de pétalos de amapola.
Ya había utilizado las semillas para salpicar panes, lasañas o darle gracia a una ensalada; pero tampoco sabía mucho más acerca de la amapola común y sus usos en gastronomía. He dado un paseo por la red y te traigo unos cuantos datos hilvanados, curiosos y espero que útiles. Para empezar, una lista que parece un poema.
Amapola, abadol (castellano), ababol (aragonés), abadolera, rosella (catalán), papuela (asturiano), mitxoleta (euskera), papoula (gallego y portugués). Solo en la península ibérica ya tiene todos estos bonitos nombres, cada cual con una sonoridad más modulada. Florece y campea su belleza roja en primavera, modesta, en caminos y campos de todo el mundo: tallo fino y velloso, verde; cuatro delicados pétalos que se caen con facilidad (del anaranjado al carmesí más incendiario);entre ellos, un oscuro ojo negro de khol, repleto de semillas. Si miras dentro continuadamente, te salta el misterius mundi a la cara.
La flor se emplea para hacer infusiones, al igual que se emplea, por ejemplo, el jazmín o la rosa. Tiene un ligero efecto sedante sobre el sistema nervioso, alivia la tos seca (funciona como expectorante). Tomada de este modo, en infusión, no tiene efectos secundarios ni tóxicos graves. Ayuda contra el insomnio.
Tomé el otro día y me pareció que tenía un sabor agradable, tirando a frutal, y que la infusión tenía un color muy pronunciado; experimentaré a teñir de este modo pasta y arroz (nota mental).
Las semillas son diminutas y de un color que va del morado al negro; verlas moverse al unísono en el fondo de un cazo mientras se tuestan tiene un efecto hipnótico, al menos para este gastronauta; de este modo, tostadas, es como se les da utilidad: perfuman y dan textura y sabor a panes y otras preparaciones de repostería. Las semillas tostadas de Papaver somniferum (la prima mal afamada de la amapola común) también se empléan del mismo modo (no son “narcóticas”); como curiosidad, encontré pescando en la red que hay un postre polaco típico que se llama “makowiec” y se elabora con estas últimas. También se añaden en crudo como complemento a piensos para pájaros.
El aceite de las semillas se emplea como aceite secante en pinturas, para hacer jabones y hasta como combustible.
Otro dato curioso es que siempre se ha utilizado en hechicerías para lograr salud, dinero y suerte, para adivinación en sueños, además de como “filtro amoroso”: añadidas a la comida de la persona amada, caerá a tus pies… En mitología se suele relacionar con la agricultura y deidades agrarias (comparte el mismo ciclo vital que la mayoría de los cereales).
Vuelvo a recomendarte que si vas a tomar con fines médicos cualquiera de las plantas que aparecen en este Especiero, lo hagas después de informarte a fondo y contrastar varias fuentes: dosis, riesgos, contraindicaciones, secundarios…
Abrazos grandes y gracias por seguir ahí!