Buenos días!!! Hacía mucho tiempo que no te contaba por dónde vagaban mis lecturas… Pues bien, estoy leyendo a uno de mis autores predilectos: Aldous Huxley. Por línea paterna, era nieto, hijo y hermano de eminentes científicos (abuelo y padre, biólogos afamados; su hermano Julian, biólogo también, fué el primer director de la Unesco); por línea materna, nieto de poeta y sobrino de la novelista Humphry Ward. Tras la muerte de su madre cuando él sólo tenía 14 años, su padre se volvió a casar. De este segundo matrimonio nació su hermanastro Andrew, premio Nobel de Medicina.
La infancia y adolescencia de Aldous estuvo marcada por la tragedia: la muerte de su madre y su hermana el mismo año, la de otro hermano 6 años después, una enfermedad que le mermó la vista… Escribió su primera novela A los 17 -no publicada-. Siempre fué pacifista, antifascista y en sus novelas siempre aparecen cuestionadas la guerra y el totalitarismo de los estados, asi como el inmovilismo de las clases sociales acomodadas, la tecnología y los mass media estatalizados. Después de la II Guerra Mundial ya era un reconocido intelectual humanista.
Invitado por el psicólogo Humphry Osmond, probó la mescalina a los 59 años. Para entonces Aldous ya se había convertido al vedantismo (una rama mística del hinduísmo). Las experiencias con enteógenos (sustancias que pueden causar estados de misticismo en individuos preparados) marcaron la parte adulta y mas reflexiva de su obra: los ensayos “Las puertas de la percepción”, “Cielo e infierno”, “Nueva visita a un mundo feliz”, asi como su magnífica última novela, “La isla” (más que recomendable); también creó el Movimiento por el Potencial Humano.
Para que aprecies el estilo humanista de Huxley, me permito añadir estas líneas:
”Y a pesar de ello, con una disposición que podríamos suponer menosprecio deliberado de la Historia, aquel siglo ha considerado sus silencios horriblemente fecundos como cosa normal, natural y justa; la franqueza de los quince o veinte mil años anteriores fue considerado por él como anormal y perversa. Ha sido este un fenómeno muy curioso”.(De “Los escándalos de Crome”, su primera novela publicada).
En su novela “La isla”, sitúa el potencial humano sin corromper en Méjico, lo que me viene al pelo para insertar a continuación la receta.
CRÊPES DE CARNE CON GUSTO MEJICANO
Para esta receta puedes optar por dos caminos: el camino largo de la autosatisfacción, elaborando tu propia masa para crêpes, o el atajo moderno: venden harinas ya preparadas que sólo necesitan mezclarse con agua. Todo depende de cuánto tiempo tengas…
Ingredientes (para 2 personas):
Para las crêpes:
-100 grs de harina de trigo, tamizada (para evitar grumos).
-1 huevo y una yema.
-250 cl de leche.
-25 grs de mantequilla derretida.
-1 cucharada de sésamo blanco y otra de negro.
-1 cucharadita rasa de sal y otra de azúcar.
Para el relleno:
-200 grs. de carne picada, mitad cerdo y mitad ternera.
-200 grs de tomate tamizado.
-1 cebolleta, troceada fino.
-1/2 pimiento rojo y 1/2 verde, troceados finos.
-2 dientes de ajo, picados.
-1 cucharada rasa de comino y 1 cucharadita de orégano.
-1 cucharadita rasa de pimentón dulce.
-1 cucharada de azúcar de caña.
-1 cucharadita de sal.
-el zumo de 1 lima.
-guindilla (al gusto) .
-2 cucharadas de aceite de maíz o girasol.
Como:
1. Empieza por preparar la masa de las crêpes: pon en un bol con suficiente capacidad la harina, la sal y el azúcar, y mezcla todo bien. Haz un hueco en el centro, como si fuera un cráter.
Mezcla en otro bol el huevo, la yema, la leche y la mantequilla derretida; vierte esta mezcla en el centro del cráter de poco en poco, removiendo con unas varillas de repostería para que todo quede homogéneo y sin grumos. Guarda esta mezcla en la nevera, cubierta con film transparente para que no tome olores extraños. Refrigélala al menos media hora.
2. Ahora vamos a preparar la” farsa” o relleno: pon el aceite en una cacerola antiadherente, a fuego medio-alto, y sofrié en él el ajo hasta que tome un poco de color (ojo, no se debe quemar); añade al instante la cebolleta y los pimientos y saltéa durante 7 u 8 minutos.
Sube el fuego un punto y añade la carne. Debes saltear frecuentemente para que tome color por igual y para deshacer los trozos de carne más grandes. Cuando se dore, añade el tomate tamizado y el comino molido con el orégano, el azúcar, la sal, el zumo de lima y la guindilla al gusto; con el primer hervor, reduce el fuego al mínimo y cubre la cazuela con una tapadera con rendijas. Olvídate de ello por unos quince minutos, hasta que espése.
3. Saca la mezcla para crêpes de la nevera y engrasa levemente (con un pincel de cocina o una servilleta de celulosa engrasada con mantequilla) una sartén antiadherente de unos 22-24 cms. Pon la sartén a fuego medio-alto y, cuando tome temperatura, añade un cazo de la mezcla a la sartén, cubriendo todo el fondo para que las crêpes queden bien redondas, y salpícalas con la mezcla de sésamo en seguida, para que las semillas queden “atrapadas” en la masa. Da la vuelta cuando aparezcan numerosas burbujas en la superficie y estén completamente doradas, y ve reservando las tortitas en un sitio caliente. La primera tortita, que suele quedar muy empapada de grasa, se desecha.
Cuando todas las tortitas estén hechas, rellénalas con dos cucharadas de la farsa, enrollándolas. Sírvelas muy calientes; espero que las disfrutes con unos amigos!!! Abrazos y hasta luego!!!