Hola, gastronauta!
Cada vez me cunde menos el tiempo… sigo con la pintura a rastras, intentando avanzar, con las horas más contadas ahora que los gemelos se han desenganchado de las fabulosas siestas matinales (dos horas menos) y aprovechando para ver a los amigos que nos visitan por Santander: Sonia y Jorge, Mario; Miguel y Silvia; Dave, Yolanda y Michael; Verónica, Yago y Cecilia - y dentro de unos días Carmen y Alex, Jose Luis y Laura, mi madre… Alguna visita a la magnífica playa de la Arnía y un paseo en goleta por la bahía, salidas por la Alameda para pasear los cachorros…
Espero que te animes con esta receta, que es muy sencilla y sabrosa, fresquita para estos calores; está a mitad de camino entre el maki-sushi y el ceviche, y es una buena aproximación para los que arrugan la nariz con el pescado crudo o no les encanta el sabor del alga nori, puesto que el pescado está marinado y substituye el envoltorio de alga por pasta. Con un poco de ingenio se pueden cambiar ingredientes de los que no dispongas por otros más fáciles de conseguir (más pistas en la receta!).
MAKI-CEVICHE