Feliz Año a todos y todas!!! Qué tal pasastéis las fiestas?
Natuca y yo estuvimos viajando: estuvimos en mi Zaragoza pasando el fin de año (ya os contaré más en otra receta) y antes fuimos Valencia a visitar a su hermana Vero, nuestro cuñado Julién, nuestro “sobrinet” Yago y el delicioso e inspirador Mercat Central. Compartimos la cena de Navidad con otros amigos, Helena y Benoît; el menú corrió a cargo de chef Benoît (unos “tatines” de boletos, ajos tiernos y verduritas exquisitos, “quiche” de puerros) y un servidor (gambas rebozadas en polenta, “bisque” de langostinos y estragón), con postres del Gran Julién, maestro repostero (nos sorprendió con una Tarta ópera que le debió llevar horas preparar, con merengues cubiertos en chocolate fondant…).
Fué la dulce impresión que me causaron sus elaborados postres lo que me lleva a seguir perseverando en el campo de la pastelería y la repostería, que tan poco visité. Aqui va mi primer intento de construir un pastel de varios “pisos”: la receta original era la famosa “Selva Negra”, pero escogí un molde más ancho que el recomendado y sólo pude cortar dos pisos de bizcocho. Subtituí las caras cerezas en kisch por guindas comunes y un coñac de buena calidad: un pastel más nacional. Espero que disfrutéis con esta “Selva de Irati”.
SELVA DE IRATI