Buenos días, gastronauta!
Ya era hora de que volviésen los postres a este blog! Y es que, durante las cortas vacaciones, tuve el privilegio de que mi cuñado Julien (con Verónica de amanuense) me pasáse la receta de la “pâte brisée”, que algunos traducen al castellano como “pasta quebrada”.
Antes que nada debo aclarar que nadie en el mundo hace esta receta como Julien Schneider, y no soy el único que opina de esta manera; en el pueblo de Francia donde él nació (Mirecourt, cerca de los Vosgos) se emplea para hacer pasteles “abiertos” y cubiertos de mirabelle, que es una pequeña variedad de ciruela autóctona con la cual también se elabora un aguardiente del mismo nombre. Es difícil conseguir estas ciruelas, asi que se me ocurrió hacer la masa y rellenarla con mandarinas; ayer era festivo en Cantabria, asi que no pude conseguir las mandarinas tampoco. Me sacó del apuro una lata de melocotón en almíbar.
Así, a fuerza de improvisaciones y circunstancias, es como se avanza por la senda de la gastronomía -y la de la Historia. Sin ánimo de mejorar, sino de “versionear” esta rica receta de Julien, te ofrezco la receta íntegra de la tarta y mi pequeña versión -desde el respeto y la admiración, ojo!
TARTA DE MELOCOTON
(La fotografía corresponde a la tarta de mirabelle, cuya receta íntegra está apuntada antes de los ingredientes de la tarta de melocotón. La masa se puede emplear para elaborar tartas con todo tipo de frutas, abiertas o cerradas).
