Siempre quedando mal! Basta que te prometa que te envío otra receta al día siguiente, para que las cosas se compliquen… En fin, basta de disculpas (imagino que ya me estarás perdonando, gracias) y vayamos a lo que nos ocupa.
Quizá lo que me induce a pensar recetas tan ligeras y de tan poca elaboración son las ganas de salir de casa y aprovechar el buen tiempo; ha llegado la hora de poner en practica todas las escapadas proyectadas durante el duro invierno.
Los salteados orientales te demoran el tiempo de poner a punto todos los ingredientes: trocear en tiras o bastoncillos las verduras y la carne o pescado, pelar langostinos… Luego, prestar algo de atención a los tiempos de cocción de cada ingrediente. Los ingredientes más duros tardan más tiempo en cocinarse y deben añadirse antes. Parece que te entretienen mucho, pero se tarda más en explicarlo que en hacerlo: haced un ejercicio de imaginación y trasladaros al mundo calculado de una cocina de Asia y entenderéis lo que os cuento.
Tradicionalmente, se preparan en wok. Ahora ya todo el mundo conoce esta sartén de paredes altas y forma semicónica; si no lo tienes, puedes prepararlo en una sartén grande antiadherente.
SALTEADO ORIENTAL

