El Gastronauta


Archive for Mayo, 2006


No podía pasar más tiempo (RENDANG INDONESIO)


 

 

No podía pasar más tiempo sin que entrase en este blog una receta asiática. Y es que me gusta de cuando en cuando echar mano de las especias que hay por casa (no temas, que este plato no necesita demasiadas especias raras).

Muchas de las especialidades de la cocina de Asia son raciones muy especiadas de carne, pescado o pollo que se sirven con acompañamiento de arroz; sin él, el plato sería estremadamente “sabroso”. Añadir las especias adecuadas hace que un ingrediente que no es de primera calidad se convierta en algo diferente y especial (en el caso del rendang, se utiliza una carne dura y se la cuece durante mucho tiempo para ablandarla y que se impregne de sabores nuevos).

Si no encuentras la leche de coco, puedes añadir 100 grs de coco rallado a 250 ml de agua hirviendo (o mejor nata líquida para darle más textura), dejarlo reposar unos minutos y exprimirlo y colarlo.

RENDANG INDONESIO

Rendang indonesio.jpg

 

 

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Especiero

Especiero

Este es un capitulo inabarcable, si entendemos por especia cualquier producto animal, vegetal o mineral que permita añadir, modificar o acentúar el sabor de una elaboración gastronómica.
Tradicionalmente se habían mantenido barreras gastronómicas que reducían su uso a las especias locales; en España es tradicional el laurel, el ajo,tomillo, romero, orégano, pimentón (desde que se trajo de América el pimiento). Los puristas de su gastronomía local rabien con la invasión que de todos puntos del mundo nos llega de ellas, que yo abogo por un mundo pan-especiado. Con tiento, son el erotismo de la culinaria: hombres y mujeres se dejaron llevar de ellas y de un buen vino para encontrarse las unas y los otros.
Yo, personalmente, gusto de coleccionarlas por puro afán allá donde me permiten mis viajes, porque pienso que igual que millones de colores puede discernir el ojo, hay más de cuatro sabores distinguibles por el gusto ( y prueba de ello es que los japoneses conocen un quinto sabor, el unami, que ellos encuentran en ciertos hongos como el sii-take).
Para empezar, estas no deben faltarte:


-Pimienta en grano:
La hay negra, rosa, verde, jamaicana (con aroma y sabor a clavo), de Sechuán, blanca… Todas ellas poseen sabor, a pesar de su picor. Escepto la pimienta rosa, se suelen emplear recién molidas mejor que en polvo, para lo que pudes emplear el mortero. Si tuestas los granos a fuego suave, hasta que despidan fragancia, antes de molerlos, obtendrás mejor sabor de ellas; esto sucede con casi cualquier especia seca, excepto la nuez moscada, y con los frutos secos. Ten siempre pimienta negra en grano, al menos.


-Laurel :
Además de coronar atletas, militares y poetas, mejora el sabor de las legumbres, los guisos y caldos de carne (que a los de pescado no suele ser invitado), los escabeches y los asados, y se suele añadir junto con la sal agua donde se cuece la pasta, patatas o verdura.


-Tomillo, romero y orégano:
Juntos o por separado, dan perfume a monte los platos de carne y también a los de pescado, las salsas de tomate, las pizzas, ensaladas… Si tienes forma de conseguirlo tú mismo, haz la prueba (ah, aquel viaje de novios, con la Acrópolis olorosa a romero y manzanilla…!).


-Comino:
Otro de los lugares comunes de la gastronomía mediterránea, infaltable en las legumbres por su acción beneficiosa en la digestión (;-)), indicada también con coles y otras verduras, adobos, escabeches y en muchos platos de la cocina mejicana.


-Clavo:
Perfuma muy bien los asados, verduras o legumbres cocidas y las salsas con frutas, a imitación de los chutneys asiáticos. Hay que usarlo con mucha moderación, porque su sabor es algo persistente.


-Nuez moscada y canela :
Ambas son ligeramente estimulantes; juntas o separadas tienen el puesto asegurado en la bechamel. La canela participa además en muchísimas elaboraciones dulces, en tes aromatizados…


-Pimentón:
Es el colorante por excelencia dentro de nuestra herencia gastronómica, junto al azafrán. Por estar elaborado con pimientos tostados, tiene un cierto sabor ahumado, que empieza en las legumbres, pasa por el escabeche, los embutidos, el pulpo a la gallega, los quesos ahumados, la cocina mejicana, norteafricana…


Con tener estas especias bástete, gastronauta. Pero si te muerde la curiosidad, no renuncies a visitar bazares de especias, tiendas de especialidades y otras tierras para surtirte de estas cosas que al emplearse en ínfimas cantidades, no resultan tan caras.
Estamos creando un nuevo enlace al catálogo de las especias que tengo en mi colección, que nunca estará completa, pero puede ilustrar a espíritus aventureros; espero que ahora que consultas este blog tengas acceso a él.
Abrazos fuertes, paladar viajero!

Despensa

Despensa

Dice un diccionarucho que tengo por casa, muy sucintamente, que es lugar donde se guardan comestibles. Pero muchos de ellos se guardan hoy día en las neveras, luego diremos que es toda provisión de alimentos de los que podemos almacenar sin frío porque resisten bien el tiempo, en cualquier lugar fuera de la nevera. Haz acopio de ellos porque siempre los acabarás consumiendo y te ahorrarás viajes al súper.Conviene reponer lo que se vaya gastando una vez al mes y, si vives en el quinto y sin ascensor, que te lo lleven a domicilio.

La siguiente despensa está calculada para dos personas.

-Aceite:

Si vives en España, Marruecos, Argelia, Italia, Grecia, Turquía o cualquier otro país con costas al Mediterráneo, tú ya sabes que el sabor que el aceite de oliva virgen extra deja en las preparaciones -tanto en crudo como cocinado- es insustituible y, junto al sabor del ajo, el gusto común de nuestras gastronomías desde los faraones.

El aceite de la aceituna se extrae -como muchos aceites…- por presión: es de mayor calidad el que se obtiene prensando en frío frutos frescos y va perdiendo calidad según se van prensando más veces la misma remesa y se añade calor al prensado. Como se aconseja usarlo con mano avara, ten siempre dos litros de aceite de oliva (virgen extra) para aliñar en frío y cocinar a la plancha y otros dos o tres litros de aceite de girasol, maiz o semillas para freiduría (patatas, yuca, wantuns, tempuras, rebozados, plátano frito, croquetas, etc).

Estos son los básicos para la despensa, de otros aceites vegetales (como el de sésamo) o grasas animales (como la manteca de cerdo ibérico, la grasa de pato o el ghee) hablaremos según se aparezcan por las recetas.

-Vinagre:

Los hay de muy diversas clases; de jerez (con añejado algunos), de vino (con sus diferentes variedades de uva), de manzana, de sidra, balsámicos (blancos y tintos), aromatizados (con frutas o hierbas), de arroz…

Cualquiera de ellos te servirá casi para cualquier receta, teniendo en cuenta que el grado de acidez varía de uno a otro (este dato aparece en la etiqueta).

Te recomiendo que los vayas probando hasta dar con el que te guste, pero no olvides el balsámico (el italiano de Módena ha ganado mucha fama ultimamente, pero hace poco probamos uno catalán de uva sauvignon blanc excelente) y el vinagre de jerez reserva (fuertecito -12º-).

-Leche:

Aunque suele aparecer poco por las recetas, excepto en postres, tendrás que desayunar, ¿no? Según lo que consumas te puede venir bien almacenar un pack o dos de 6 bricks.

-Patatas, cebollas y ajos:

Sobreviven bien fuera de la nevera; de ellas y ellos también hay gran oferta. Sobre las patatas, decirte que la variedad monalisa se presta tanto a ser frita como a ser cocida u horneada. Si tienes tres o cuatro kilos, seguro que los gastas.

De las cebollas secas (las cebolletas se conservan en la nevera), ten siempre de las grandes cuatro o cinco para preparar en crudo o cocinadas; para las salsas o para confitar, te aconsejo que pruebes las cebollitas francesas (una maya de medio kilo cuesta en torno a 1 euro, y su sabor merece la pena).

El ajo no debe faltar en ninguna despensa de los gastronautas del Mare Nostrum, por muchas soserías que diga la mujer de Beckham. Rojo, morado o blanco, ten siempre cinco cabezas (de ajo).

-Arroces, pastas y sémolas:

También hay diversidad de arroces (salvaje, thai, integral, jazmín, basmati, redondo, largo, vaporizado…), pastas secas (de trigo, de arroz, integrales,con vegetales,… en sus muchas presentaciones) y sémolas (de mandioca, de trigo, de maiz…).

En casa tenemos siempre un kilo de spaguetti o tallarín, un kilo de macarrón rallado o espirales tricolor (permite presentaciones monocromas con un poco de paciencia), un par de paquetes de placas para canelones y uno de placas para lasaña; un kilo de arroz basmati -si todavía no lo has probado, os lo recomendamos mucho- y otro de arroz de grano corto o redondo, que es el más indicado para integrarse en los guisos con más ingredientes (paella, arroz abanda, ranchos, etc); un kilo de cuscús de tamaño mediano, que es una semola de trigo muy rápida de preparar y muy común en la comida diaria de la cuenca sur del Mediterráneo.

-Harina, levadura y pan rallado:

La harina se elabora practicamente a partir de cualquiel cereal, fruto seco o legumbre, y con ella se cocina por todo el mundo el pan con levadura o ácimo, en sus muchas formas y con sus muchos nombres; y tengo para mi que junto con la barbacoa son los primeros hitos de la historia de la gastronomía. No te puede faltar en casa un kilo de harina de trigo y procura probar la tempura, una harina de trigo muy fina que se utiliza para rebozar (compara precios).

Tampoco te pude faltar una harina de fécula de maiz que se llama Maicena, que sirve como espesante para salsas.

La levadura es un hongo o fermento; se puede conseguir en sobres de polvo o en masa (en algunas panaderías); éste último se conserva en la nevera. No se emplea el mismo tipo para preparaciones saladas (pan, pizza) que en repostería (bizcochos, hojaldre).

El pan rallado sive para empanar y para añadir crujiente a los gratinados. Es aconsejable tener 1/2 kilo.

-Conservas:

Dentro de este capitulo caben todos los alimentos que se mantienen bien sin frío, envasados en brick, lata o cristal.

Las legumbres son más sabrosas cuando las cocina mamá; pero como ocurre con el cuscús, es mejor tener a mano legumbre previamente cocida por si el tiempo apura. Imagina que vas a hacer una ensalada de alubias o un humus… y tienes que dejarlas en remojo y cocerlas. Procúrate un par de botes de alubias, de garbanzos y de lentejas, que tiene una vida muy larga. Y acuérdate de reciclar los envases.

Las conservas de pescado tienen una resistencia al tiempo tal, que se puden dejar en herencia y además conservan muchas de sus propiedades nutricionales (fósforo y aceites como el omega3, que ayudan a regular el nivel de colesterol… y a prevenir trombos). Hazte con unas latitas de atún, caballa, mejillones, berberechos, anchoas… y luego recíclalas.

Las conservas en almíbar suelen sacar de apuros tanto en postres como en preparaciones saladas; piña y melocotón suelen ser los más consumidos, pero también hay mango, lichis, papaya, fresas, mandarina… Nunca sustituirán a una fruta en sazón, pero agilizan el tiempo en los fogones.

Los vegetales envasados tampoco sustituirán a sus hermanos frescos, pero… haz acopio de alguna lata de espárragos, guisantes, maiz, aceitunas… a tu gusto (mazorquitas, palmito, brotes de bambú o soja…). Las latas en el contenedor amarillo.

Dentro de este apartado, tenemos siempre en la despensa cuatro bricks pequeños de tomate frito -para apuros-, otras tres o cuatro latas de pulpa de tomate tamizada y un par de leche de coco (se vende en comercios de alimentación asiática y sudamericana).

-Sal y azúcar:

La sal fué uno de los más apreciados bienes de la antigüedad y tanto valor le dieron las culturas de tierra adentro que se empezó a pagar con ella a los trabajadores, dando origen a la palabra salario.

Ten siempre a mano sal fina, yodada, para mesa y, si te gusta su textura crujiente, compra sal marina gruesa (además se utiliza para preparaciones al horno, como la dorada a la sal, y para hacer sal de azafrán, facilitar el molido de especias o asentar los ajos en el mortero). Probamos la sal rosa del Tibet y nos pareció sal gruesa; eso si, al menos mucho más cara…

El azúcar se emplea desde primera hora de la mañana, si no eres un Buendía de los de Cien años de soledad y tomas el café solo y sin edulcorante alguno… o tienes diabetes, claro. En nuestras latitudes lo extraemos de la remolacha tradicionalmente; pero tiene más matices el azúcar de caña. Ten siempre un paquete de azúcar blanca y hazte con un paquete de azúcar de palma extrafina (que tiene un sabor incomparable para hacer portres y salsas -como el teriyaki).¿Que dónde se consigue?

Muchos tiendas de alimentacion regentados por asiáticos tienen una zona en el piso de arriba o al fondo del local donde venden especialidades a sus paisanos… y a ti. De estas tiendas hablaremos… en el capítulo de Especiero.

Instrumentos

Estas son las herramientas imprescindibles que no deben faltar en tu pequeño taller de cocina, son tan importantes como un ingrediente básico; si son de buena calidad lo notarás en su precio, pero también en su durabilidad.

Tabla de corte
Las hay de fibra sintética, de madera, incluso de mármol o granito; yo prefiero las de madera. En cualquier bazar de barrio de precios limitados las puedes encontrar muy económicas, en pino; las mejores son de madera de olivo, apretada y prácticamente eterna, pero su precio se dispara.

Cuchillo de cocinero
También conocido por “cebollero”. Conviene que te hagas con uno bueno, porque es la pieza más versátil y la que más uso tiene de tu cocina. Acércate a una cuchillería o una droguería y gástate algo de dinero en él (entre otras cosas, porque si lo compras en el mismo sitio que la tabla de corte no te va a durar nada). Un buen cuchillo debe tener una hoja de acero afilada al carbón, de unos veinticinco cms. de larga por tres de ancha en la base; debe ser gruesa y tener peso (esto facilita el trabajar con él, ayuda al corte) y sobre todo, debe de estar bien fija a las cachas del mango.

Mortero
Al igual que las tablas de corte, los hay de diversos materiales: madera, bronce, cerámica, granito, etc. Para empezar puedes comprar uno de madera en la tienda donde compraste la tabla… y esperar que en tu cumpleaños te regalen uno oriental, de granito… (su porosidad y dureza permiten moler muy fino especias frescas o secas).

Sartenes y cazos
También es importante gastar algo de dinero en ellas y ellos; de otra manera te verás alquilándolos cada cierto tiempo, ya que las/los tirarás con cierta regularidad.
Las sartenes han de ser completamente antiadherentes, de teflón, a poder ser con fondo grueso; hay una afamada marca que las fabrica de buena calidad, pero que me fusile San Ignacio, patrón de los militares, si hago publicidad gratuita en este blog. Para que sigan siendo antiadherentes nunca las ralles con metal: usa siempre espátulas de madera o baquelita, y un estropajo suave para su limpieza. Recuerda que nunca debes enfriar una sartén bruscamente; es mejor dejar que se enfríe a temperatura ambiente antes de lavarla (en caso contrario se perjudicaría el baño de teflón).
Para las recetas que se disponen en este blog, que vienen a ser elaboraciones domésticas, dos o tres sartenes te sobrarán. Eso si, es conveniente que midas el diámetro de la fuente de calor que emplees y adecúes las sartenes ( las de la marca registrada que no te he dado sirven para inducción, gas, eléctrico o vitro).
En cuanto a los cazos, procura hacerte con uno de fondo pesado, en acero; es muy útil para reducir salsas, preparar caldos, bechameles,caramelo, chutneys, postres… al igual que la sartén, su diámetro debe ser el más adecuado para el fuego que utilices.

Fuente de horno
Básico: que te quepa en tu horno y que no sea metálica!Las de vidrio grueso suelen dar muy buen resultado.

Batidora
Se puede vivir sin ella, pero con ella es más facil: gazpacho, vichyssoise, postres, guacamole, humus, purés y cremas… en un plisplás.Por prestaciones como el vaso graduado y la limpieza, lo más util es que tengas una del tipo “americano”, de vaso montado sobre el motor.

Colador
Bueno, no hay mucho que decir sobre esto; procura también que su diámetro se adecúe al del cazo, con el que seguramente tendrás que usarlo. Parece una tontería pero ahorrarás tiempo de limpieza

Muchos otros instrumentos se utilizan en la cocina, pero veo que estos son los básicos que debe haber en una cocina; ellos te ayudarán en cualquier preparación que te veas y, con un poco de imaginación, logran sustituir cualquier material sofisticado.
Si ya te has hecho con una tabla, un cuchillo, un mortero, tres sartenes, dos cazos, una fuente de horno, batidora y colador… pásate por el capítulo de Despensa, para empezar a abrir boca.

Acerca de mí…

Acerca de… mi: soy aficionado a la gastronomía porque desde chico tuve el buen referente de mi madre, la señora Amor. Circunstancias laborales me acercaron a los fogones profesionales; espié lo que pude en ellos (gracias, Casa Luis) y llegué a verme como jefe de cocina de un establecimiento franquiciado durante algún tiempo.

El resto ha sido la simple acumulación de recetarios de todo el mundo,la compra de algun material de cocina y la colección de especias dondequiera que nos llevan nuestros viajes (porque fatigar pinacotecas y mercados de especias siempre nos parece suficiente motivo para viajar).

Y la praxis que da el llevar casi tres lustros haciendo que los invitados a nuestra casa segreguen jugos gástricos y cumplidos.