La manzana de la discordia. Tal vez la más famosa de las manzanas fué una de oro, traída de un árbol de las Hespérides, que dió Paris a Afrodita “la que ama las sonrisas”. A cambio de esta manzana, que la hacía ganadora de un concurso de belleza entre las diosas, ella concedió a Paris el corazón de Helena, que era mujer casada. Y vino la discordia entre panaqueos y troyanos, que durante diez años se mataron en las playas frente a la alta Ilios por la hermosa Helena.Ciertos estudiosos de nuestro pasado cultural (como Robert Graves, autor de “Yo, Claudio” y del exhaustivo ensayo “Los mitos griegos”) afirman que esta historia del certamen de belleza entre las diosas fué “compuesta” en épocas algo anteriores a la de Homero, basándose en una imagen callada muy anterior, que se remonta a la edad del Bronce. Según esta teoría, se trata de la cabeza visible del poder religioso y político (una mujer), flanqueada por dos sumas sacerdotisas y compartiendo el signo de su hegemonía (¿una granada?) con el hombre que sería rey por un tiempo determinado.Parece ser que en aquella época predominantemente agraria los misterios de la femineidad y la reproducción causaban ciertamente un asombro poderoso, y que allí donde se hallaba “civilización”, ésta era matriarcal.Espero que esta introducción te acerque a interesarte por los orígenes de tu cultura; y si no, espero que te guste este postre y su fotografía; Natuca y yo nos vamos de puente, asi que no nos “veremos” hasta el martes… Abrazos y hasta la vuelta!
MANZANAS ASADAS

